Las capas de la pintura
La pintura de un coche no es una sola capa. De fuera hacia dentro hay:
- Barniz: transparente, da el brillo y protege.
- Color: la capa que da el tono.
- Aparejo o imprimación: suele ser gris o blanca.
- Chapa (o plástico, en paragolpes y retrovisores).
Lo que se puede hacer con un arañazo depende de hasta qué capa ha llegado.
La prueba de la uña
Lava la zona y pasa la uña suavemente en perpendicular al arañazo:
- No se engancha: el arañazo está solo en el barniz. Casi siempre se quita con un pulido.
- Se engancha un poco y se ve el mismo color: puede que haya llegado a la capa de color. A veces mejora mucho puliendo, pero no siempre desaparece.
- Se engancha y se ve gris, blanco o metal: ha atravesado la pintura. Hay que pintar.
Pulido
Pulir consiste en rebajar muy ligeramente el barniz hasta igualarlo con el fondo del arañazo. Con productos de calidad se pueden mejorar los roces superficiales en casa, pero con máquina y sin experiencia es fácil quemar el barniz, sobre todo en aristas. Las marcas de los rodillos de lavado (los «remolinos» que se ven al sol) también se quitan puliendo.
Picotazos de piedras
Los pequeños impactos en el capó o el frontal se pueden tapar con un lápiz de retoque del color del coche (el código está en la placa de identificación). No queda perfecto, pero protege la chapa para que no se oxide, que es lo importante.
Cuando hay que pintar
Si el arañazo ha llegado a la imprimación o a la chapa, hay que reparar la zona, aplicar aparejo, color y barniz, e igualar el tono con el resto del coche. Lo explicamos paso a paso en pintura de coches. Si además la pieza está hundida, hace falta trabajo de chapa antes de pintar.
No lo dejes pasar
Un arañazo que deja la chapa al aire acaba oxidándose, y lo que era un retoque pequeño se convierte en una reparación mayor. En plásticos no hay óxido, pero el arañazo se ensucia y cada vez se nota más.
Si el arañazo viene de un roce con otro coche, repasa también qué hacer después de un golpe.