Qué es el filtro de partículas
El filtro de partículas (FAP en francés, DPF en inglés) va en el escape de los coches diésel y retiene el hollín que sale del motor. Cuando se llena, el coche lo limpia solo quemando ese hollín a alta temperatura: es lo que se llama regeneración.
Por qué se obstruye
Para que la regeneración funcione, el escape tiene que estar muy caliente durante varios minutos, y eso solo pasa circulando a velocidad constante, por ejemplo en autovía. El problema aparece cuando:
- El coche hace casi siempre trayectos cortos por ciudad y las regeneraciones se interrumpen.
- Hay un fallo previo que genera más hollín de lo normal: válvula EGR, inyectores, turbo o un sensor.
- El aceite no es el adecuado: muchos diésel con filtro de partículas necesitan un aceite específico de bajas cenizas.
- En algunos sistemas, se ha agotado el aditivo que ayuda a quemar el hollín.
Síntomas
- Se enciende el testigo del filtro de partículas o el de motor.
- El coche pierde potencia o entra en modo de emergencia.
- El ventilador sigue funcionando al apagar el motor, o el ralentí está más alto de lo normal: puede estar intentando regenerar.
- Sube el consumo.
Soluciones, de menos a más
- Regeneración circulando: si el testigo se acaba de encender, a veces basta con un trayecto de unos 20 minutos por autovía a velocidad constante (siempre respetando los límites). El manual del coche suele explicarlo.
- Regeneración forzada con diagnosis: en el taller se conecta la máquina y se ordena al coche que haga la regeneración.
- Limpieza del filtro cuando está saturado de cenizas que ya no se pueden quemar.
- Sustitución si está dañado.
En todos los casos hay que buscar también la causa. Si el motor genera demasiado hollín por una EGR o un inyector en mal estado, el filtro se volverá a llenar.
No lo anules
Quitar o anular el filtro de partículas es ilegal: el coche deja de cumplir su homologación, puede suponer una multa y es motivo de rechazo en la ITV. Además, el hollín que retiene es perjudicial para la salud.
Cómo evitarlo
- Si tu diésel hace sobre todo ciudad, sácalo a autovía de vez en cuando.
- No apagues el motor si notas que está regenerando (ventilador funcionando, ralentí alto), salvo que el manual diga otra cosa.
- Usa el aceite que indica el fabricante y respeta los cambios.
- Atiende pronto cualquier testigo de motor encendido.